Calidad del proceso
El control del proceso consiste en aplicar la calidad al proceso de fabricación de un producto. Para ello se utilizan técnicas como el control estadístico de procesos (SPC Statistical process control) aplicadas sobre muestras tomadas del producto.
Al controlar el proceso, se evita que el producto corra el riesgo de salir defectuoso. Esta técnica tiene la ventaja de que supone menores pérdidas, pues evita que un producto defectuoso genere mayores costes al seguir creándose en mal estado.
El control de calidad del proceso funciona bajo la supervisión del departamento de calidad.
La calidad comienza en la fase de diseño. Un sistema de TQM cuantifica, mediante sistemas precisos de medición, la capacidad de producción (incluida la capacidad de medición) de una empresa. De esta forma, la funcionalidad de los productos se muestra más ajustada a la tolerancia, puesto que previamente se han identificado aspectos de la capacidad asociados a las exigencias específicas sobre tolerancia (del cliente). En pocas palabras: la medición es el instrumento que sirve para cuantificar la capacidad de las personas, los procesos, las herramientas, las máquinas y, en consecuencia, la empresa. La aplicación correcta de lo anterior mejorará en gran medida la fabricación correcta desde el principio.
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